El amor no es algo que podamos definir con una palabra, ni lo podemos expresar en muchas ocasiones mediante algún gesto. Sin embargo, es ese conjunto de ilusiones, de sueños creados por ese sentimiento tan extraño que nos hace sentir un extraño cosquilleo al ver a esa persona que nos llena de ilusión, que forma parte de nuestra vida y en la que en ocasiones pensamos sin que la otra persona se dé cuenta de toda la situación que existe.
No es un sentimiento que se dé todos los días, ni de la misma manera y a veces, ni con la misma persona. Nunca sabes cuando vas a sentir ese extraño sentimiento que produzca en ti una sensación extraña, un cosquilleo fuera de lo normal, algo que nunca antes habías llegado a sentir por alguien. Algo que sólo sientes con una persona en muchas ocasiones.
El primer amor, es aquel que todo el mundo recuerda, en general, con cariño. No sé porqué, no sé si es por el echo de ser el primero o porque realmente marca nuestra de vida de una manera especial por ser la primera vez que tenemos ese extraño sentimiento, que en muchas ocasiones nos cuesta aceptar o comprender.
Este sentimiento se da de una forma paradójica, nunca sabemos si será recíproco o no, pero el corazón no entiende de razones. Simplemente se deja llevar por la situación que se crea, sin pedir permiso y sin avisar. Pero no nos sentimos culpables cuando ocurre, porque al final sabemos que cuando nos dejamos llevar por el corazón y no por la razón, es cuando realmente somos nosotros mismos, sin máscaras, sin escondernos de nada ni de nadie.
Simplemente es un sentimiento que nos llena de ilusión, que nos hace soñar como nunca antes lo habíamos hecho, nos llena de alegría día a día, a veces sufrimos o lloramos por culpa de este sentimiento pero aún así luchamos por mantenerlo vivo y porque dure eternamente una vez que lo hemos conseguido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario