No entiendo a toda esa gente que dice que debemos creer en nosotros mismos, luchar por aquello en lo que creemos, si al final es a alguien que cuando estemos a punto de hundirnos nos ayude a levantarnos y nunca encontramos a nadie que confíe en nosotros.
Estamos solos en todo momento, al final solos contra el mundo entero, expuestos a miles de críticas, comentarios que nos hacen daño, que hacen que nosotros dejemos de confiar en todas aquellas expectativas que teníamos. Nos vemos solos, y con la necesidad de demostrar diariamente que podemos a todas esas personas que nos retan día a día, diciéndonos que no podemos, que no lo vamos a lograr.
Me he cansado de tener que demostrar a todas las personas que no confían en mí, las cosas de las que soy capaz...
Entre todos habéis escrito esta historia desde hace unos años, pero me he cansado de ser esa historia que vosotros escribís. Ahora yo voy a ser la única que decida como acaba esta historia, solo yo decido su final.
martes, 31 de mayo de 2011
jueves, 26 de mayo de 2011
Orgullo
¿Cuántas veces por culpa de nuestro orgullo perdemos lo que más queremos en esta vida? ¿Por qué permitimos que el orgullo nos ciegue, de tal manera, que no veamos más allá de nosotros mismos?
Puede que haya quién encuentre respuesta a alguna de estas preguntas y quizá, si lo pensamos un poco podamos encontrarlas. El paso del tiempo puede ser la mejor manera de encontrar una respuesta a estas preguntas, ya que a través de la experiencia muchas veces encontramos respuestas, que tiempo atrás estuvimos buscando.
No sé que pensarán los demás, pero sinceramente soy consciente de que en mi caso, he perdido a mucha gente por el camino por culpa del orgullo, no fui capaz de darme cuenta cuánto necesitaba a esas personas en mi vida y cuando las perdí me di cuenta de la falta que me hacían, no tuve la oportunidad de volver atrás, de pedir perdón o de ganármelo en algunos casos.
Ahora sé que quizás, aunque me dolió perderles pudo ser lo mejor para esas personas. Me duele ver que hay historias que empezaron tan bien, pero acabaron tan mal. Me duele saber saber que esos momentos ya no volverán a ser reales, que solo me quedó el recuerdo de unas historias maravillosas y con el echo de saber que tuve la fortuna de conocer a esas personas, aunque luego no saliesen bien las cosas.
Ahora sé que quizás, aunque me dolió perderles pudo ser lo mejor para esas personas. Me duele ver que hay historias que empezaron tan bien, pero acabaron tan mal. Me duele saber saber que esos momentos ya no volverán a ser reales, que solo me quedó el recuerdo de unas historias maravillosas y con el echo de saber que tuve la fortuna de conocer a esas personas, aunque luego no saliesen bien las cosas.
miércoles, 25 de mayo de 2011
Valores
Cuántas veces nos habremos hecho las mismas preguntas... ¿Quién soy? ¿Cómo soy? ¿Qué determina mi carácter?.
Son preguntas para las que muchas veces no encontramos una respuesta concreta. ¿Quién soy? Ni nosotros mismos lo sabemos. Sabemos nuestros nombres, pero no sabemos que es lo que nos hace diferentes a los demás, lo que determina nuestro carácter. Lo único capaz de determinar nuestro carácter es el conjunto de todos los valores que hemos ido recibiendo desde pequeños, lo que nos inculcan en casa nuestras familias. Hay gente que todavía sería capaz de preguntarse si realmente ha recibido algún valor en su vida. A todas esas personas habría que decirles que sí los han recibido aunque en muchas ocasiones brillan por su ausencia. Los valores que más se intentan inculcar son la humildad y el respeto, principalmente.
Realmente, ¿cuántos de nosotros después de que nos inculcasen estos valores, hemos actuado anteponiendo los valores recibidos a las diferentes situaciones que nos hemos encontrado en nuestras vidas?
Sería capaz de decir que nadie antepone sus valores al beneficio propio en muchas ocasiones. La humildad es el valor que más deberíamos mostrar al resto del mundo, al igual que el respeto, por lo que significan para nosotros mismos. Creo que el hecho de ser fieles a nosotros mismos debería hacer que antepusiésemos nuestros valores a cualquier beneficio que pudiésemos obtener por hacer lo contrario a lo que se nos inculcó.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)